Las personas sin hogar celebrarán mañana, día 12, en las instalaciones del Athletic en Lezama su segundo campeonato estatal de fútbol calle. Mientras, a miles de kilómetros, las estrellas internacionales del balompié disputan un mundial, quienes sufren la marginación social luchan por ganar su particular competición, tanto deportiva como personal. La ONG Rais Euskadi, con la colaboración de ayuntamiento de Bilbao, el Gobierno Vasco, BBK y Vodafone, ha puesto en marcha el torneo, abierto a la participación de equipos de la capital vizcaína, San Sebastián, Madrid, Valencia, Murcia, Alcobendas, Móstoles y Sevilla.
La competición comenzará a las 11.00, las semifinales se jugarán a las 17.00 y el inicio de la final está previsto para una hora más tarde. El campeonato no supone tan sólo la ocasión de disfrutar de unos días especiales, hacer amigos y conocer otro entorno. “Somos más ambiciosos”, asegura Mikel Barturen, director de Rais Euskadi. “No se trata de una actividad más de ocio saludable, sino que tiene más recorrido”. Además, el encuentro pretende sensibilizar sobre la situación de estos individuos y premiar procesos de reinserción en los que se incluyen este tipo de iniciativas deportivas.
“Hablamos de exclusión, algo que va mucho más allá de la pobreza”, explica el especialista. La ruptura con estructuras económicas y deportivas pesa, pero aquí también se añade la desaparición de redes sociales y familiares, una situación que suele desembocar en el aislamiento. “Te ha sucedido todo y llegas al final de la escalera, donde ya no te queda autoestima ni ganas de cambiar tu estado. En suma, te abandonas”.
El trabajo no es la meta
Los programas de activación social, impulsados por la Unión Europea, suelen estar enfocados a la consecución de empleo, y la aportación de una infraestructura básica de albergues y comedores. “Pero el trabajo no es la solución a todos los problemas y, frecuentemente, es una meta inalcanzable para muchos”, lamenta Barturen. “A menudo, lo que falta es la motivación y el ocio puede ser una herramienta eficaz para recuperarla”.
El deporte permite relacionar al sujeto con otros y colaborar en equipo por un objetivo común. Asimismo, rompe los roles habituales de los jugadores porque las personas se conocen desde otro punto de vista, incluso consiguiendo el reconocimiento del grupo. Por otra parte, el desarrollo de actividades en espacios públicos facilita la convivencia con el resto de la población.
“La motivación del juego puede llevar a asumir cambios, incluso iniciar procesos de desintoxicación, a comenzar a subir peldaños en su camino para mejorar la calidad de vida, adquirir hábitos de higiene y ocio saludables, ganar autonomía”. El jugador donostiarra que participó en el anterior Mundial se resistía a sacar su DNI hasta que lo necesitó para acudir a la cita. “Es una forma de reconstruir, de volver al punto donde muchos dejaron aparcada su vida”.
Unos 7.500 minusválidos buscan hoy su media naranja en lovedavka, que creó la israelí Efrat Eliahu, harta de ser rechazada por los hombres cuando confesaba su extraña enfermedad pulmonar crónica, según explica en una entrevista con Efe.
Una página web israelí permite a discapacitados físicos y psíquicos buscar el amor que los prejuicios sociales les niega en los circuitos tradicionales y virtuales de encuentros sentimentales. Eliahu no sólo conoce de primera mano las dificultades que tienen los discapacitados para encontrar pareja, sino también las facilidades para perderla.
Tras ocho años de relación y en medio de los preparativos de la boda, la familia de su prometido logró que rompieran a raíz del diagnóstico de su enfermedad.
"Su familia me dijo que una mujer de 22 años sólo debía estar con esa edad en el hospital para dar a luz", recuerda con amargura.
Tras ese desengaño probó suerte en una popular página de Internet de encuentros entre judíos, pero cuando confesaba su mal, imperceptible desde el exterior, los hombres "salían huyendo", cuenta.
Así, de decepción en decepción, nació este proyecto, que ahora es gratuito gracias precisamente al apoyo económico de la misma pagina web de encuentros en la que Eliahu buscó inicialmente pareja sin ningún éxito.
Ohad, a quien un problema de parálisis mantiene postrado en una silla de ruedas, y Adi, aquejada de una creciente sordera, sellaron pocos meses después el primero de los siete matrimonios fruto de esta página web.
"La primera vez que Ohad se levantó de su silla fue en su boda. Verle de pie bajo la hupá (especie de palio colocado sobre los novios en los enlaces judíos para simbolizar su futuro hogar) con la ayuda de una silla mecánica fue muy emocionante", asegura la mujer.
La creadora de la página, quien cursó estudios universitarios de Psicología, explica que personas con grados de minusvalía aparentemente muy desiguales pueden hacer buenas migas porque lo más importante es que comparten el sentimiento de diferencia respecto a la mayoría de la población.
Israel tiene un elevado número de minusválidos a consecuencia del conflicto con los palestinos y de las seis guerras con países árabes en que ha participado en sus 59 años de historia.
Los inscritos en la web pueden optar por especificar su discapacidad o simplemente por seleccionar el icono de una flor morada, si son minusválidos psíquicos, o turquesa, si lo son físicos.
Otro caso "emocionante" es el de una mujer cuya ligera parálisis en una mano había afectado tanto a su autoestima que, a sus 38 años, "nunca había tenido una cita ni la valentía de intentarlo", explica la creadora de la página. "Hace dos semanas, se casó", agrega orgullosa.
"Al principio me preocupaba crear un sitio de Internet separado para minusválidos porque no quería que se sintieran como en un gueto. Si al fin y al cabo pedimos igualdad, ¿por qué separarnos del resto?", confiesa Eliahu, quien ahora tiene novio, "pero -precisa- no gracias mi pagina".
Esas dudas han quedado ahora atrás y la creadora y única asalariada de lovedavka siente que este proyecto ha cambiado su vida y la de mucha otra gente "por completo".
"Me costó mucho tiempo y relaciones sentirme orgullosa de lo que soy", sentencia Eliahu y añade: "Eso es lo que quiero que hagan los demás: no avergonzarse de su minusvalía y encontrar a alguien con quien compartir su vida".
Bueno pues parece que se va acercando el momento, ya queda menos para poner punto y final a este "maravilloso" blog, por lo que en esta entrada haré una recopilación acerca de cómo se ha ido llevando a cabo la elaboración de nuestro trabajo grupal (marginación y tercera edad), así como de las experiencias y resultados obtenidos con el mismo. Quizás esta no sea la mejor forma de comentar el desarrollo de nuestro trabajo y debería haber ido incluyendo entradas poco a poco sobre lo que hemos ido trabajando cada día, pero como soy un poco desastre y lo tenía todo algo desorganizado, por eso he decidido incluir esta entrada en la que de forma de la mejor forma posible iré comentando como se ha ido efectuando dicho trabajo.
Como ya supongo que sabéis mi grupo está formado por Paquito, Ángela, Elena y yo. La verdad, es que mi experiencia con ellos a la hora de realizar trabajos grupales no era mucha, ya que en la mayoría de los ocasiones los he efectuado con una compañera que actualmente se encuentra de Erasmus. Sin embargo, la buena relación mantenida con ellos durante estos años me hizo saber que no tendría ningún tipo de problema a la hora de compartir nuestras opiniones y, por tanto, para realizar un trabajo como éste.
Cuando Jose nos comentó en que consistiría la realización de dicho trabajo he de reconocer que, en un principio no teníamos mucha idea de cómo abordaríamos el mismo y tampoco del colectivo que finalmente escogeríamos, ya que eran varias opciones las que rondaban por nuestras “cabecitas”. Para ello, y como “más vale lo bueno conocido que lo malo por conocer” decidimos buscar en el baúl de los recuerdos y echar mano de trabajos realizados anteriormente para ver si la información recabada en los mismos nos podría servir para abordar éste nuevo. Mis compañeras Elena y Ángela en el primer año de carrera realizaron un proyecto sobre “Personas Mayores y Nuevas Tecnologías”. Pensamos que muchos de los aspectos recogidos en dicho proyecto nos podrían resultar de gran utilidad, por lo que, así fue como finalmente decidimos escoger el colectivo de personas mayores. Finalmente cuando Jose nos dijo que la temática que deberíamos abordar sería Marginación y Tercera Edad nos dimos cuenta de que realmente el trabajo anterior no guardaba mucha relación con ello, por lo que no nos sirvió de mucho. De todas formas, me siento satisfecha con el trabajo realizado y de todo lo aprendido con el mismo, por lo que, sinceramente, no me arrepiento para nada de haber tratado con dicho colectivo.
Fue poco después del comienzo del segundo cuatrimestre cuando decidimos “ponernos las pilas” y empezar con nuestro trabajo grupal, al cual sabíamos que le tendríamos que dedicar muchas horas, pero bueno, como siempre digo, todo esfuerzo tiene su recompensa. En la primera quedada fuimos sacando ideas acerca de cómo elaboraríamos nuestro trabajo, sin embargo, nos encontramos con varias dificultades ya que no sabíamos donde hace hincapié exactamente ni desde que perspectiva abordarlo
Dada esta situación, decidimos concertar una tutoría con Jose para que nos guiara y nos diera algunas recomendaciones acerca de cómo llevar a cabo la temática. De esta forma, decidimos que el principal aspecto en el que nos centraríamos serían las personas mayores activas a fin de ofrecer una visión diferente acerca del colectivo, ya en, en la mayoría de las ocasiones existen consideraciones muy negativas hacia estas personas, y se piensa que una vez que se llega a una determinada edad ya no tienen nada que aportar a la sociedad, cosa que, por supuesto, no es así en absoluto. Además el hecho de centrarnos en ese aspecto nos dio una idea que, desde nuestro punto de vista sería muy interesante incluir en la exposición: esta sería el llevar a clase a alguna persona mayor activa para que nuestros compañeros conocieran desde la voz de la “propia experiencia” que las personas mayores se encuentran en una etapa más de la vida como cualquier otra y que aún tienen mucho que hacer en nuestra sociedad. Sin embargo, esta idea se nos vio truncada cuando la dinámica de las exposiciones se vio obligada a cambiar por motivos ajenos, pasando de ser éstas de dos horas a ser sólo de una hora, por lo que no podríamos contar con la colaboración de estas personas, ya que si no nos sería imposible exponer la información más importante.
Dicho esto, y concretado el tema en el que nos centraríamos, nos pusimos manos a la obra con la búsqueda de información a fin de confeccionar el marco teórico y poder continuar con los siguientes apartados. Para ello, nos dirigimos a la biblioteca y seleccionamos una serie de libros relacionados con nuestra temática. Concretamente escogimos seis libros, dos para cada componente del grupo para que fuéramos leyendo los apartados más importantes y luego ponerlos en común, cosa que nos llevó su tiempo y su esfuerzo.
Por otra parte, decidimos recabar información acerca del Aula Abierta de Mayores que actualmente hay en la Universidad, y pensamos que la mejor idea para ello sería ponernos en contacto con Esther Prieto, una ex-profesora nuestra que trabaja como coordinadora del Aula. Así, concertamos una tutoría con ella en la que nos informó con total detenimiento sobre todos los ámbitos del dicho Aula. Sin embargo, aquí venía nuestro problema y era que nuestros compañeros ya habían efectuado dos exposiciones acerca de esta temática y, en concreto en una de ellas, ya se había hecho mucho hincapié en este programa. De esta forma, y para que obtuviéramos otro tipo de información además de la ya proporcionada por ella, Esther nos dio la dirección de correo de Manuel Fernández, presidente de la Confederación Estatal de Mayores Activos (CONFEMAC), para que nos pusiéramos en contacto con él. Sinceramente, he de decir que tanto yo como mis compañeros estamos muy agradecidos por toda la información y toda la ayuda que nos ofreció, lo cual nos abrió mucho el camino para poder seguir avanzando con la realización de nuestro trabajo.
Nuestra cita con Manuel tuvo lugar en Carmona, ya que éste vivía allí y nosotros, como es lógico, no tuvimos ningún inconveniente en desplazarnos. Además para hacer más amena la cita, decidimos reunirnos en una cafetería a la que éste, según nos comentó, suele ir muy a menudo. Durante la reunión Manuel nos habló detalladamente de CONFEMAC, una entidad de personas mayores activas, sin fines lucrativos y de ámbito estatal, cuya meta principal es fomentar la actividad tras la jubilación y que los mayores sigan siendo personas activas y útiles para la sociedad. Principalmente nos habló de uno de los programas que ofrece dicha entidad referente al voluntariado que realizan las personas mayores, conocido con el nombre de “Mayores Solidarios”. Sinceramente, me enorgulleció muchísimo el saber que había muchas de estas personas participaban en actividades como éstas, una forma muy interesante de participar activamente en nuestra sociedad y de expresar su compromiso en todo lo que sea necesario.
Además el presidente nos comentó que uno de los principales objetivos que perseguía dicha entidad era el fomento de las relaciones intergeneracionales, cosa que me pareció muy interesante y en la que, por supuesto, estoy totalmente de acuerdo. Desde mi punto de vista, es fundamental promover interacciones entre las generaciones ya que con ellas se podrán eliminar barreras y formas de discriminación, así como aumentar las autoestima y la dignidad de las personas mayores. Por otra parte, nos habló de María, una educadora social que actualmente se encuentra trabajando allí pero que, sin embargo, no realiza esa función como tal, sino que trabaja como coordinadora de la propia entidad junto con dos compañeras. Con respecto a ello, nos mostramos interesados en poder contactar con ella para que nos ofreciera más información acerca de “Mayores Voluntarios”, ya que, como he comentado, era una de las encargadas de coordinar dicho programa, además de que nos hablara de las funciones que realizaba, por lo que Manuel, sin ningún tipo de problema nos proporcionó su teléfono para que pudiéramos concertar una cita con ella, dando, de esta forma, la reunión por finalizada. Ante todo lo comentado, he de felicitar a Manuel, un claro ejemplo de cómo una persona mayor (no se exactamente su edad, pero estoy segura de que podía tener los 70 y muchos) puede seguir siento plenamente activa, dinámica, inquieta y creativa, además de participar en la acción social. Con su presencia y su acción no me extraña que CONFEMAC siga avanzando poco a poco hacia la plena consecución de su fin, el de procurar un envejecimiento activo y solidario que haga cada vez más posible la plenitud vital que, en mi opinión, a todo ser humano le gustaría alcanzar ¿no?. Ojala hubiera más personas como él.
En cuanto a la cita con María decir que en todo momento se mostró amable con nosotros respondiendo de una forma totalmente adecuada a todas las preguntas que le formulábamos y dispuesta a resolver todas las dudas que nos surgieron durante la reunión. Nos proporcionó trípticos sobre el voluntariado ya comentado y nos habló de forma detallada de todas las actividades llevadas a cabo en el mismo (asociativas, culturales, lúdicas, saludables, intergeneracionales…). En lo que se refiere a las funciones que realizaba como coordinadora se encontraban: formar, coordinar y hacer de nexo entre el grupo y la entidad.
De esta forma, y junto a toda la demás información recabada acerca de nuestra temática, fuimos conformando y poniendo fin a nuestro trabajo, del que, hoy día, tal y como ya comenté en la entrada referente a mi exposición, puedo decir que me siento tranquila y satisfecha y con el que, por supuesto y lo más importante, he aprendido muchísimo.
Los últimos días los dedicamos a preparar la esperada y, a la vez temida exposición. Para ello, elaboramos un Power Point en el que quedaba reflejado de manera esquemática la información más importante para ofrecerla a nuestros compañeros, incluyendo fotos y un par de dinámicas, a fin de hacer la sesión más atractiva e interesante. Finalmente, y como cierre a nuestra exposición, creamos un video con recortes de películas en el que se podía apreciar una visión tanto positiva como negativa de la vejez.
En lo que se refiere a mi opinión acerca del trabajo en general así como de la exposición creo que ya la he dejado bastante bien reflejada en la entrada titulada “Marginación y Tercera Edad”, por lo que así pongo fin a este apartado.
El día 1 de junio, al igual que en sesiones anteriores, tuvieron lugar dos exposiciones, tratándose en este caso de dos temáticas totalmente diferentes: “Salud Mental” y “Personas sin techo”. La primera de ellas fue la referente a Salud mental, por lo que, seguidamente pasaré a comentar varios de los aspectos tratados en la misma:
Lo primero que mencionaron los compañeros para comenzar con la exposición era que al ser el tema de la Salud Mental un campo tan amplio, habían decidido centrarse principalmente en los trastornos alimentarios, sobre todo en la anorexia y la bulimia, ya que, según señalaron, se trataba de una de las problemáticas más extendidas e importantes dentro de este campo, cosa en la que he de decir que coincido plenamente con ellos.
Una vez comentado esto, el grupo nos habló de los principales factores de riesgo existentes en cuanto a dicha problemática, siendo estos genéticos (el cual aun no está totalmente comprobado), psicológicos, socioculturales y familiares. En este sentido, podemos ver como, de entre ellos, el que actualmente está cobrando una gran importancia es el factor sociocultural. Desde mi punto de vista, cada vez es mayor la presión que ejerce la sociedad, induciendo continuamente a las personas (sobre todo a los jóvenes) estar delgados y esbeltos. Estoy harta de ver como, continuamente, los medios de comunicación, especialmente la televisión, venden la idea de que estar delgado va asociado a felicidad, éxito laboral, éxito en las relaciones sociales, belleza, juventud y una mejor calidad de vida. Como es de esperar, y como bien nos explicaron los compañeros durante su exposición, todo ello lleva a que muchas personas, mujeres en la mayoría de las ocasiones, inicien dietas restrictivas que pueden derivar en enfermedades de carácter alimentario como las ya comentadas.
En cuanto al apartado de la legislación, los compañeros nos señalaron que actualmente no hay una legislación exclusiva dedicada a los trastornos alimentarios, sino que queda recogida dentro de la normativa de enfermedades mentales. De esta forma, decidieron aportarnos información acerca del Plan Integral de Salud Mental.
Por otra parte, uno de los aspectos que más llamó mi atención fue la distinción que realizaron entre la iniciativa social saludable y no saludable. Según comentaron, hay muchas personas que no consideran la anorexia y la bulimia como una enfermedad ni un problema de trastorno alimentario, sino como una forma de vida tan normal como otra cualquiera. Incluso nos podemos encontrar páginas Web, tales como Pro-ana y Pro-mía, en las que se promueve ese estilo de vida y se invita a la gente a formar parte del mismo. Sinceramente, creo que debería haber más control acerca de las noticias que se cuelgan en Internet y, sobre todo, poner fin a páginas como éstas, porque, concienciémonos señores, la anorexia y la bulimia son enfermedades y, como tal, deben ser tratadas y no fomentadas.
Seguidamente, los compañeros hicieron referencia a la prevención como la medida más importante para tratar con estas personas. Según comentaron, lo primordial es concienciar a la sociedad e informarlos acerca de esta problemática, quizás así el índice de enfermedades sería mucho más reducido.
En cuanto al papel del educador social en este ámbito, nos mencionaron que no existe tal figura. Como es lógico, este hecho no me sorprendió para nada, ya que, como he podido ir observando a lo largo de todas las exposiciones, esta figura apenas está reconocida en ninguno de los campos de actuación ya comentados. A pesar de ello, decir que, estoy totalmente de acuerdo con los compañeros al señalar que el educador social si que tendría mucho que hacer con respecto a este colectivo, sobre todo, en lo que se refiere al contexto social donde se encuentra inmerso el individuo, la familia, actividades con grupos de autoayuda…
Finalmente, en cuanto a la aplicación práctica, el grupo comentó la experiencia obtenida tras visitar el Hospital Virgen del Rocío. Con respecto a ello señalar que, a diferencia del educador social, el trabajador si que tiene cabida en este tipo de centros aunque si que es cierto que, en lo que se refiere a este colectivo, estos profesionales no trabajan directamente con ellos, sino que lo hacen de una forma más general como con el resto de pacientes.
En definitiva, decir que la exposición me ha gustado bastante, pues me han aportado mucha información acerca de un colectivo del que apenas sabía nada. A mi parecer, ha sido un grupo atrevido, capaz de llevar a cabo una temática muy específica y a la vez delicada de la que estoy segura habrán tenido muchas complicaciones a la hora de abordar ciertos aspectos. Por todo ello, he de felicitarlos porque, a pesar de la complejidad del tema, han realizado una de las exposiciones más claras, completas e interesantes de las todas las que llevo vistas durante del cuatrimestre. ¡¡Felicidades y gracias por la información!!
Aquí os dejo un vídeo sobre la anorexia y la bulimia que me gustaría compartir con vosotros:
EXPOSICIÓN SOBRE PERSONAS SIN TECHO
Como ya comenté con anterioridad, el día 1 de junio también tuvo lugar la exposición de “Personas Sin Techo”. A continuación pasaré a desarrollar varios de los aspectos que, a mi parecer, fueron más relevantes en dicha exposición:
Uno de los apartados más llamó mi atención, dada mi poca experiencia personal con respecto al colectivo, fue el referente al perfil de esas personas. Concretamente, y según comentaron los compañeros, existen dos perfiles: el tradicional, varón 41-60 años, soltero, con poca formación, alcohólico y que lleva largo tiempo en la calle; y el perfil más actual, inmigrantes, drogodependientes, divorciados, jóvenes problemáticos e incluso personas con estudios universitarios.
Por otra parte, y referente a las tipologías, nos ofrecieron información acerca de las distintas personas que viven en la calle, siendo éstos: novatos, los cuales llevan menos de seis meses en esas circunstancias; veteranos, que llevan más de seis meses y, finalmente, crónicos, que son quienes llevan toda la vida viviendo en la calle y que nunca utilizan los servicios de acogida.
En cuanto a los factores de riesgo existentes, nos encontramos con la actitud de la sociedad, el mercado y la falta de atención profesional.
Seguidamente el grupo prosiguió con el abordaje histórico, llegando a la conclusión de que apenas se ha sufrido una evolución con respecto a las medidas asistenciales para este colectivo. Como bien mencionaron se trata de una situación que se mantiene porque lo único que se hace es poner parches al problemas, proporcionándoles cama y comida durante algunas noches pero no se hace nada para arreglarlo, no se busca la reeducación de esta persona para intentar reinsertarla en la sociedad.
Posteriormente, realizaron una entrevista a un compañero de clase que actualmente colabora como voluntario en un ONG ayudando a las personas sin techo, lo cual me pareció totalmente adecuado, puesto que qué mejor forma de conocer cómo se trabaja con esas personas que escuchando la propia opinión de alguien que trata directamente con ellos. Nuestro compañero nos contó que para acerarse a ellos los invitan a un café. De esta forma, conversan y comparten momentos juntos, cosa que, desde mi punto de vista, es totalmente positivo para estas personas, ya que, al menos durante un pequeño momento del día, pueden contar con el apoyo, el cariño y la presencia de alguien que, durante un rato, les hace olvidar la situación ante la que se encuentran. Además, durante esta parte de la entrevista, nuestro compañero fue respondiendo a todas y cada una de las preguntas formuladas por el resto de oyentes acerca de su experiencia como voluntario, lo cual me hizo acercarme mucho más a la verdadera realidad que viven estas personas. Por otra parte, nuestro compañero también decidió aportarnos su opinión acerca de la figura del educador social en un ámbito como éste. Desde su punto de vista, estos profesionales debían de trabajar en los albergues y, de hecho, sabía que ya en alguno aparecía tal figura.
Sin embargo, según comento el grupo mientras exponía, la experiencia que ellos tuvieron con Caritas, es que ningún profesional relacionado con lo social estaba presente, sino que se trataba de un trabajo formado única y exclusivamente por voluntarios.
En este sentido, he de decir que no estoy nada de acuerdo con el hecho de que no se tenga en cuenta la figura del educador social en un campo como este, pues, se trata de un colectivo que por su difícil reinserción en la sociedad necesitan de la intervención de un profesional y, para ello, qué mejor que la intervención de un educador social.
De manera general, decir que, aunque la exposición en sí no ha sido mi favorita, si que es cierto que en todo momento han ofrecido una información adecuada, clara y detallada acerca de una temática, aportando además conclusiones muy interesantes que, una vez más, me han hecho enriquecerme, por lo que, por ello, mi valoración hacia este grupo es bastante positiva.
Par finalizar esta entrada aquí os un pequeño reportaje del programa “Callejeros” sobre las personas sin techo:
Nadie alcanza la meta con un solo intento, ni perfecciona la vida con una sola rectificación, ni alcanza altura con un solo vuelo.
Nadie camina la vida sin haber pisado en falso muchas veces. Nadie recoge cosechas sin probar muchos sabores, enterrar muchas semillas y abonar mucha tierra.
Nadie mira la vida sin acobardarse en muchas ocasiones, ni se mete en el barco sin temerle a la tempestad, ni llega al puerto sin remar muchas veces.
Nadie siente el amor sin probar sus lágrimas, ni recoge rosas sin sentir sus espinas.
Nadie hace obras sin martillar sobre su edificio, ni cultiva amistad sin renunciar a si mismo.
Nadie llega a la otra orilla sin haber ido haciendo puentes para pasar.
Nadie puede juzgar sin conocer primero su propia debilidad. Nadie consigue su ideal sin haber pensado muchas veces que perseguía un imposible.
Nadie reconoce la oportunidad hasta que esta pasa por su lado y la deja ir.
Nadie debe vivir sin cambiar, ver cosas nuevas, experimentar otras sensaciones, y tener la capacidad de corregir sus errores.
Nadie tiene el derecho de consumir el amor o la amistad de las personas si uno mismo no la produce.
Nadie puede intercambiar un apretón de manos con el puño cerrado.